Cine

Aquiles y la Tortuga (Akiresu To Kame), de Takeshi Kitano (Crítica)

Aquiles y la Tortuga, de Takeshi Kitano

– Ser famoso nada tiene que ver con el talento. Toda esta conversación acerca del arte… Ve a África y muéstrale a los hambrientos un Picasso y un plato con arroz. Todo el mundo elegirá el plato de arroz. El arte no es nada para un hambriento. Tú no eres diferente.

– ¡Yo elegiría el Picasso!

– No seas tan ingenuo. El arte es sólo una gran estafa.

¿Qué es arte y qué no lo es? Es una pregunta que siempre pasa por nuestras cabezas cuando visitamos exposiciones o galerías de arte y yo por lo menos, nunca he sabido responder y aunque lo quieran disimular, pienso que ni los expertos lo saben a ciencia cierta. A mí particularmente me encantan las exposiciones fotográficas o las de pintura y, que conste, que soy un completo ignorante en historia del arte, pero me gusta ver las técnicas que han usado para sus cuadros o lo bonitas que son las imágenes que han conseguido capturar con una cámara. Pero si me preguntaran qué significa o que pretende transmitir, nunca lo adivinaría (refiriéndome a exposiciones de carácter abstracto, claro) o si me preguntaran de qué tipo de expresión es este cuadro (cubismo, impresionismo, etc.) y qué significa, se me quedaría la misma cara de gilipollas que si viera un oso de peluche sobre una mesa con un cartelito que pusiera, por ejemplo, Andy Warhol – Amor Peludo. Nunca sabré en verdad qué es aquello merecedor de considerarse arte y qué no, porque pienso que hoy en día a cualquier cosa se le llama arte y es el tema del que habla la última película de Takeshi Kitano: Aquiles y la Tortuga, una película que habla sobre qué es el arte para cada uno de nosotros en clave de humor y drama al puro estilo que nos tiene acostumbrados Kitano si es que estáis familiarizados con su filmografía, realizando una crítica en forma de parodia dirigida al mundo del arte.

La película da comienzo, como indica su título, con la paradoja del filósofo griego Zenón de la carrera que realizó Aquiles compitiendo con una tortuga. Según la paradoja, como Aquiles corre mucho más rápido que ella y confiado de tener las de ganar, le da a la pequeña tortuga una gran distancia de ventaja al comienzo. Cuando se inicia la carrera, Aquiles recorre en poco tiempo la distancia que les separaba el uno del otro, pero al llegar, se da cuenta de que aunque lentamente, la tortuga ya ha avanzado un trecho del circuito, asi que Aquiles sigue corriendo para alcanzarla. Pero al llegar donde debería estar, la tortuga nuevamente ha avanzado un poco más que él. Asi que, según Zenón, Aquiles nunca ganó la carrera porque la tortuga siempre estaba un paso por delante.

El pequeño Machisu nació con una pasión, el de la pintura. Hijo de una familia noble, tímido y con mucha imaginación, su único mundo por el que vive es el del dibujo y de los colores que le da él a su vida a través de sus cuadros. Le da completamente igual lo que ocurra a su alrededor, tampoco le interesan las enseñanzas de sus profesores y no le teme a nada con tal de conseguir la inspiración necesaria para sus dibujos, porque él solamente vive para ello. Pero la vida de Machisu cambia repentinamente cuando su padre, dueño de importantes empresas de la seda, cae en bancarrota debido a que el clima acaba con todos sus gusanos, haciendo imposible continuar con la producción. Asi que desesperado, la única vía que tiene es el suicidio, dejando a Machisu al cargo de su hermano para que pueda tener un lugar en el que vivir. A pesar de la dureza de su tío, Machisu sigue encerrado en su própio mundo, con sus pinceles y sus pinturas y con el paso de los años, al hacerse mayor, su única meta a alcanzar es la de la fama y conseguir realizar auténtico arte. Una carrera difícil de ganar, como lo fué la de Aquiles y la tortuga, con más obstáculos de los que se podía imaginar.

Aquiles y la Tortuga en el fondo es como un cuento melodramático de la vida de un niño con una imaginación sin límites que sueña en convertirse en un gran artista y que su única obsesión es la de transmitir su vida a través de sus cuadros, narrada de forma simple y no excesa de complicados diálogos, desde su niñez hasta su vida adulta y de la gran importancia que tiene el nunca abandonar los sueños, luchando constantemente por ellos, cueste lo que cueste. Para ello no faltará momentos de humor, algunos dulces y otros de toque más negro, además de contarnos su vida amorosa y como esta, en consecuencia, afecta a su principal pasión. Lo interesante de la película, es que Kitano pretende hacernos debatir sobre la pregunta de ¿qué es arte y qué no lo es?, parodiando el comportamiento de los artistas y de los entendidos en critica de arte, mostrando un mundo que quizás no sea tan bonito como nos lo pintan haciendo de ello todo un negocio que sí existe detrás.

El cine de Kitano es conocido internacionalmente por ser un director japonés de carácter muy personal e independiente en todas sus películas porque tiene un auténtico estilo propio para contar sus historias, por ello, tampoco faltarán sus momentos excéntricos, sello de la casa, que quizás aquellos que no lo conozcan les deje un poco desconcertados. En ciertos momentos les recordará a El Verano de Kikujiro, para mí una de sus mejores películas al combinar humor con toques de tipo fantástico, pero que en ocasiones, su ritmo puede hacerse un poco aburrido. La película pero, mejora a partir de su vida adulta, interpretada por el propio Kitano, ya que este usa toda su imaginación artística para deleitarnos con escenas de cómo trabaja en sus obras de arte, desde usar variopintos artilugios o vehículos, hasta técnicas un poco extremas arriesgando su vida. Kitano además de director, es escritor, poeta y pintor, entre otras cosas. Un hombre muy polifacético que además de haber dirigido esta película, todas y cada unas de las obras que aparecen en ella llevan su firma y que aprovecha para homenajear, a su manera claro está, haciendo guiños a conocidos pintores como el mencionado Andy Warhol, Kandinsky o incluso a Miró.

No es de las mejores películas de su filmografía, pero se echaba de menos el lado más sincero de Kitano alejándose del cine Yakuza al que nos tiene acostumbrados. Un director muy especial del que me gustaría hablaros en otra ocasión. Por desgracia, aún no se ha estrenado en España, pudiéndose ver solamente en versión original, por el momento. A continuación os dejo con un tráiler de la película pero solamente lo he podido encontrar con subtítulos en inglés.

Categorías:Cine, YouTube

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3 replies »

    • ¡Hola Salma!

      Por el momento en España no hay fecha de estreno prevista asi que para verla tendrás que buscar otros medios. Si nos lees desde el extranjero, alomejor está en DVD en versión original. No es su mejor película, pero creo que te será muy curiosa. Si no conoces a Kitano, te recomiendo más la que cito de “El Verano de Kikujuro (Kikujiro No Natsu)”, es una historia más tierna y divertida.

      ¡Gracias por tu comentario!

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