Día: 11 septiembre, 2010

El huelgón y los huevones

Ahí los tienen, protagonistas por unos días. Posando para la posteridad. Pavoneándose impertérritos unos días antes del huelgón, eso dicen ellos, luego pueden salir trasquilados si el pretendido huelgón acaba en una huelguita. Algo que no sería nada de extrañar si los trabajadores y trabajadoras de este país les dan la espalda. El de la ceja merece ser castigado con una huelga, eso queda fuera de toda duda, pero que estos dos huevones mueran de éxito, después de haberse pasado seis años sin rechistar poniendo el cazo, no es algo que se les pueda perdonar.