Reflexiones

La sociedad del weekend

Pasamos tan deprisa por este mundo que casi nunca reflexionamos sobre lo  que significa estar en él. Nuestro paso por él es tan breve que moriremos evocando todos esos momentos que no supimos o quisimos vivirlos más intelectualmente, más espiritualmente y más intensamente. Sólo nos percatamos realmente de lo que significa tener salud cuando nos falta. Al amor y a la amistad, que tanto bien nos hace y tanto apreciamos, le damos su verdadero sentido cuando nos invade la soledad. Empezamos nuestra jornada laboral de ocho horas deseando que pasen cuanto antes, el trabajo es: simple rutina, algo a lo que venimos obligados, nos decimos, y cuándo nos falta desearíamos tenerlo, por lo que tiene de parte económica y de realización personal.

Desprecio oír los lunes “ojalá fuera ya viernes” “ojalá pase rápido el tiempo que falta hasta mis próximas vacaciones”, aunque acabes de regresar de ellas. ¿Cómo estás? “De lunes, ya sabes…”

Pues no lo sé, maldita sea, ¿qué pasa de lunes a jueves?, ¿los borramos? Tenemos dos caretas: la triste que nos colocamos de lunes a jueves, y la sonriente de viernes a domingo, sí, porque los viernes ya nos lo tomamos casi como medio festivo, hablamos más con los compañeros, gastamos bromas, incluso qué casualidad más casual que casualmente trabajamos menos, pero es lo que tiene nuestra insatisfacción, deseamos fervientemente que acabe algo para empezar otro algo. Y así se nos va la vida, dando valor a lo lúdico y desinteresándonos de lo demás.

Somos, hablo genéricamente, unos insatisfechos descontentos a la caza de algo novedoso que nos saque de nuestro aletargamiento y frustración.

Todo viene a cuento porque ayer, ojeando un libro de notas, encontré unos apuntes que me hicieron reflexionar sobre los cambios tan profundos que ha experimentado la humanidad, veréis.

Todos los que estáis leyendo esta página tenéis una capacidad admirable: sabéis leer. Si nos trasladamos mentalmente en el tiempo nos asombraríamos al recordar que tuvimos antepasados analfabetos. No idiotas ni ignorantes, sino analfabetos.

El simple hecho de leer era un logro manifiestamente fantástico en el mundo antiguo. San Agustín, que escribió en el siglo V, se refería a su mentor, San Ambrosio, obispo de Milán, ensalzando que era tan culto que podía leer sin mover los labios. Por esta asombrosa hazaña se le consideró la persona más inteligente del mundo. Hoy, cualquiera de nosotros, cuando leemos un libro, lo hacemos como San Ambrosio y no le damos importancia alguna. Recuerdo que en mis dos primeros años de Instituto, durante las horas de estudio, memorizábamos en voz alta. Imaginaros a una treintena de niños en una clase rivalizando por ser el más gritón, éste recibía el pláceme del profesor mediante un gesto afirmativo de su cabeza.

Nuestros antepasados no sólo eran analfabetos, sino que, además, desconocían la Aritmética, no tenían la capacidad necesaria para realizar el cálculo más sencillo. Aquellos pocos capaces de hacerlo eran tenidos por gente peligrosa.

Tuvieron que pasar mil años desde entonces para que pudiéramos encontrar a los “maestros del cálculo” impartiendo sus conocimientos a los alumnos destinados a carreras comerciales.

Lo que os quiero transmitir con esta reflexión es que la mayoría de las técnicas que usamos mientras trabajamos y a las que no damos importancia, son el resultado de siglos y milenios de desarrollo cultural acumulado.

Hace menos de cien años, cualquiera que tuviera la más ligera noción del uso del ordenador recibía el calificativo de “mago de las matemáticas” o de “cerebro prodigioso”, tal como sucedió con San Ambrosio en aquella época en que todo el mundo movía los labios para leer, si sabía leer. Hoy, a muy temprana edad, los niños son ya unos virtuosos de los ordenadores.

No hay prisa, no perdáis la ilusión nunca, menos aún, las ganas de vivir con intensidad todos los días, aunque sean lunes y os falten once meses para las vacaciones. El mundo está lleno de asombrosos hechos y extraordinarias hazañas. De conocimiento, nuestro aliado y nuestra mejor arma que conserva y domina también el espacio.

Y tampoco, por favor, perdáis la sonrisa.

Buenas noches y feliz día

Categorías:Reflexiones, Sociedad

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3 replies »

  1. Excelente reflexión.

    Lo cierto es que en esos 4 días, de lunes a jueves, que la mayoría quiere ignorar, hacemos cosas realmente sorprendentes a las que no damos importancia.

    Yo, por suerte, soy consciente de ello y será por eso que aún disfruto de mi trabajo, de los retos a los que nos enfrentamos entre todos, de los logros que obtenemos, del trabajo con mis compañeros y amigos (capaces de cosas sorprendentes y con conocimientos que aún me asombran).

    Tengo a una persona en mi equipo que sin tener los conocimientos técnicos que podamos tener el resto, tiene una capacidad organizativa y unos conocimientos funcionales muy por encima de los nuestros.
    Yo, consciente de ello, le felicito cada vez que nos descubre una faceta nueva que el resto desconocíamos, y ella siempre intenta quitarle importancia al asunto, como si lo que supiese no fuese nada especial.
    Pero yo insisto porque creo que es muy importante que sea consciente de lo mucho que sabe y le recuerdo que los demás también son conscientes de ello, para que se valore en su justa medida (sin caer en la soberbia) y ni pierda la ilusión por lo que hace.

    Y yo, aunque sea muy de vez en cuando aunque sí cuando realmente lo necesito, también consigo esas palabras que me animan a no decaer.

    Si todos fuésemos realmente conscientes de los pequeños ‘milagros’ que vamos construyendo día a día, sin duda que disfrutaríamos mucho más de la vida.

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  2. Hola Almaes, me encanto tu reflexión, una faceta tuya poco conocida.
    Pero encantadora.
    Tu, algo me conoces, y + o – sabes lo que pienso de la vida.
    La vida es algo más que estar pensando en el futuro, si es lunes o viernes, el hacerlo, nos impide saborearla, vivirla con tranquilidad, y disfrutarla. En cada segundo que vivimos hay algo importante, porque es parte de nuestra historia.
    El aceptarla y aceptar su aprendizaje nos hace que esta sea fluida, consiguiendo lo que la mayoría buscamos.
    En el momento que ves esto, te das cuenta de los verdaderos valores y a lo que realmente hay que darle importancia, como son las personas que tenemos alrededor, el ayudar, apoyar, dar amor y recibirlo. Pues hoy estamos aquí, y mañana… quizás no este para algunos de nosotros. Entonces para que angustiarnos, pensar en que rollo lunes o ojala estuvieran ya, las próximas vacaciones.
    El hecho de estar aquí, son las mejores vacaciones que podamos tener. Vivir el momento y lo que tenemos, asimilándolo y aceptándolo, pues es lo que es, nos hace más feliz nuestra vida, y si algo queremos cambiar, encaminarnos hacia ello, no quedarnos quietos anclados en la insatisfacción y la queja. Ello hace infeliz a las personas.
    Y la vida es demasiado corta para perder el tiempo siendo infeliz.
    Disfrutemos de lo que tenemos, que es mucho, aunque se viva con poco. Solo hay que saber verlo, mirar a nuestro alrededor, valorar y integrarte en una sonrisa que alguien te da, un saludo amable…. y para eso, la persona insatisfecha y todos en general, debemos hacer un cambio de aptitud y fijarnos , valorar +
    Un abrazo Almaes, que nunca perdamos la sonrisa y que disfrutes de este largo fin de semana.
    Que seguro, te llenara, si realmente lo sabes saborear.
    Perdona si me he enrollado pero ya sabes a mi estos temas….

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