Economía

El efecto del coste del despido en el desempleo

"Despido"El lenguaje, vehículo de expresión por excelencia, nos conduce, unas veces por imprudencia y otras por osadez a defender lo indefendible, a pervertirlo y malversarlo hasta cotas subliminales y de una idiotez rayando lo supino. Las palabras, por muy enrevesadas y buscadas que  sean, los tecnicismos que emplean nuestros gobernantes, muletillas para salir del paso y dar por terminada cualquier explicación que no la tiene,  no pueden ocultar la realidad por mucho que se empeñen.

Hablo otra vez del desempleo. Sí, nuestro mayor problema, mucho mayor que la exorbitante deuda pública que deja este Gobierno a nosotros y a nuestros hijos. El dato, mes a mes, del desempleo nos muestra cómo se van añadiendo, con un goteo constante, nuevos parados al drama. Más de 134.000 parados más este pasado mes de octubre. Y siguen en su empecinamiento cuando insisten en decirnos nuestros gobernantes que la destrucción del empleo ha tocado fondo.

Si le preguntaran a cualquier miembro del Gobierno en qué se basa para decir esto no sabrían explicarlo. Sencillamente es así, ni sabrían ni podrían porque no se toma ninguna medida, no hay ningún dato objetivo que pueda ser refrendado de lo que sale de sus técnicas y vacías palabras. Sí, mucho lenguaje técnico pero demagógico, además de subjetivo y sin convencimiento. 

Se ha terminado la temporada turística, la única industria que aún conservamos, y nuevos desempleados desfilan y hacen cola ante las Oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE). Ese y no otro es el principal drama. Esa y no otra debería ser la principal preocupación. Cinco millones de desempleados más otro millón y medio que no entran en las cifras oficiales pero que sabemos hay por las encuestas de población activa (EPA), que el gobierno no contempla como desempleados porque así les conviene, así maquillan las cifras. Para ellos, un parado que no esté registrado en el SPEE no lo es, aunque la mayoría las pasen canutas para subsistir. Además, de esos cinco millones de desempleados oficiales, dos millones no reciben ningún tipo de prestación, ni contributiva ni asistencial. No quiero pensar que sucederá cuando los parados de larga duración dejen de percibir las prestaciones y ayudas. Esto tiene que cambiar, este inmenso problema merece más atención, más dedicación, más cariño. Pónganse a trabajar sin descanso, gobierno, empresarios y sindicatos, pero hoy, no mañana ni pasado mañana. Empiecen a arreglar este drama. Paren el paro ya.

¿Por qué somos líderes del desempleo?

¿Es el coste del despido la clave para impulsar la creación de empleo, tal como reclaman algunos analistas y principalmente los empresarios?

A favor de una reducción del coste del despido, se podría argumentar que el elevado coste actual es la razón del alto porcentaje de contratos temporales que se mantiene en España, así como la explicación de la alta tasa de paro. En este sentido se mantiene que la actual regulación del despido constituye un factor que dificulta la competitividad de nuestras empresas en relación con el resto de Europa y también que el coste del despido es un elemento disuasorio para que los empresarios contraten a nuevos trabajadores.

En contra, se puede afirmar, que si el despido fuera más barato, lo que ocurriría es que habría todavía más despidos, incrementándose el paro en lugar del empleo.
Además, al recibir una indemnización menor los trabajadores despedidos se encontrarían económicamente más indefensos ante un previsible alargamiento de su situación de parados. Finalmente, podríamos argumentar que la prueba definitiva de que el coste del despido no es un factor disuasorio para contratar y crear empleo es que con el régimen actual, entre 2004 y 2007 se crearon en España tres millones de puestos de trabajo , más que Alemania, Francia e Italia juntos

"Despido"Este último argumento, es más que concluyente y no puede sino convencer que el coste del despido no afecta a la contratación o no de nuevos trabajadores. Esto, evidentemente, depende de la coyuntura económica y de las necesidades empresariales. Ahora bien, una cosa es que no afecte a la contratación de nuevos trabajadores y otra, muy distinta, es que sí afecta a la modalidad de contrato que se realiza en las nuevas contrataciones. De este modo,  mientras sea relativamente fácil celebrar contratos temporales, con una alta tasa de rotación y con un coste de finalización de contrato mucho más reducido, resulta, como demuestran las estadísticas, harto difícil lograr elevar el porcentaje de contratos indefinidos y acabar con la precarización del mercado del trabajo. Por ello, la reducción de los costes del  despido de los contratos indefinidos o estables, tendría mayor fundamento, al menos aparente, si lo justificamos como medida para frenar la precarización del mercado laboral y lograr mayor estabilidad aumentando el número de contratos indefinidos. No obstante, obviamente, en contra se podría replicar, que en lugar de reducir las indemnizaciones de los contratos indefinidos se podría incrementar directamente la indemnización a la cual tienen derecho los trabajadores por la finalización de los contratos temporales, por encima de los exiguos 8 días existentes hasta la reforma, que casi siempre se queda en la parte proporcional, además de un mayor control sobre la contratación temporal fraudulenta.

Cabe recordar ahora que la famosa indemnización de 45 días con el tope de 42 mensualidades de la cual se quejan los empresarios, es únicamente para el supuesto de despidos improcedentes, pues si se prueban razones disciplinarias no hay indemnización alguna y si existen razones reales de mercado, el despido es de solo 20 días, con un tope de 12 mensualidades.

Obviamente entonces, para situar el debate en sus justos términos, lo que se reivindica por la patronal es el abaratamiento del despido improcedente, esto es, sin causa.

Porque no seamos ilusos ni infantiles, si los empresarios consiguieran su anhelada meta de rebajar el coste del despido, principalmente en los contratos indefinidos, no solo seguiría existiendo la actual tasa de desempleo, sino que aumentaría.

El coste del despido no es la razón del elevado número de desempleados, tampoco los salarios. Que el dinero fluya y llegue a manos de empresas, autónomos y particulares y empezaremos a notar sus efectos positivos sobre el desempleo.

Buenas noches y feliz día

 

2 replies »

  1. Excelente artículo que desmonta las mentiras que se lanzan para pedir una reducción del coste del despido improcedente.

    En España se crearon muchos empleos en base a un modelo de negocio que hoy se ha venido abajo, el ladrillo y los servicios a aquellos ciudadanos que vivía a todo lujo gracias al crédito y el dinero que daba el ladrillo.

    Caído el ladrillo, los servicios han ido detrás.

    Además, las Pymes españolas eran grandes contratadoras en tiempos de bonanza cuando tenían más trabajo, porque era más sencillo contratar a más gente que mejorar la forma de funcionar de una empresa.
    Si comparásemos, nos daríamos cuenta de que en España las empresas están muy lejos de sus competidoras internacionales en lo que se refiere a eficiencia y productividad, pero más por lo mal organizadas que están las empresas que porque los trabajadores españoles ‘sean unos vagos’ (otra de las falacias que se lanzan).

    Pero claro, cuando se habla de modernizar e informatizar una empresa, los empresarios españoles no suelen pasar del cambiar PCs a los trabajadores, en lugar de gastarme más en mejorar los procesos productivos de la empresa.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s