Categoría: Historia

23-F – Que treinta años no es nada

Que veinte años no es nada, nos cantaba Carlos Gardel en el inmortal tango “Volver” y Jorge Manrique, en Coplas a la muerte de su padre, nos quiso transmitir muchos siglos antes, que si cien años vivieras, otros cien querrías vivir. La vida es un suspiro, y tan rápido como éste, pasa y viene, tan callando.

Y así, tan callando, han pasado treinta años de aquel 23 de febrero de 1981. El día en el que, un puñado de salvapatrias, convencidos que su destino era superior al del resto de los ciudadanos, entraron en el Congreso de los Diputados al grito de “Quietos todo el mundo”

El gendarme de Europa

Tras el brutal asalto de las fuerzas antidisturbios marroquíes al campamento saharaui de Gdaim Izik está la sempiterna frase “Spain is diferent”. Y la frase, para lo bueno y para lo malo, está cargada de razones. Una de ellas vuelve a tomar protagonismo estos días recordando que ha sido el único país que abandonó una colonia a su suerte. Los habitantes de la que fue provincia de España hasta 1975, año de la muerte del dictador, no les interesan a casi nadie, no son noticia, no venden. Las noticias sobre la masacre del campamento y la posterior intifada han tenido nula repercusión en la prensa de Estados Unidos y Europa.

El asunto, visto desde España, adquiere una doble cara. Por una parte para la gente que está al tanto del problema y para los distintos medios informativos ha suscitado ánimos de animadversión hacia el país alauita, algo lógico si pensamos que durante años fueron españoles, con DNI incluido, aún hoy, muchos conservan el antiguo documento nacional de identidad, incluso muchos de los represaliados nacieron españoles. Hay otros pueblos que igualmente son perseguidos y represaliados de forma vergonzante y tienen más repercusión mediática, el pueblo saharaui no tiene siquiera ese privilegio.