Categoría: Reflexiones

Mario Vargas LLosa y el idiota ferpecto

No todos los seres humanos tenemos el mismo nivel de inteligencia. Hay seres sabios, otros, muy inteligentes, sólo inteligentes, poco ó nada inteligentes, y luego están los idiotas.
Esta entrada pretende, ante todo, felicitar a Mario Vargas Llosa por el premio Nobel, y al mismo tiempo, tratar, sin ánimo de ofensa, sobre los idiotas, ya que son pocas las ocasiones en que merece la pena detenerse y leer algo sobre un idiota.
Leo con asombro las declaraciones pronunciadas por Willy Toledo contra el reciente premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. Lo primero que se me ocurre pensar es

Un efecto positivo de la economía sumergida

Con el estallido de la crisis, el problema se ha agudizado. El motivo, la mala coyuntura que atraviesa nuestro país. Es cierto que el pueblo español está adormilado, como inerte, vacío, asqueado de sus políticos, hartos de sus mentiras y de sus dispendios mientras los trabajadores están sufriendo un desempleo tan dramático como injusto, que muchas empresas han cerrado y siguen cerrando otras por carecer de la financiación necesaria. Sin embargo, de todos los efectos negativos que produce la economía sumergida, que son muchos, y sobre los que los diferentes gobiernos no han actuado nunca de una manera firme y decisiva, hay uno positivo, porque positivo es que la gente pueda al menos comer. Si la economía sumergida no hubiera aumentado durante estos tres últimos años, la situación de desorden y caos generalizado entre la población desempleada que no tuviera protección por desempleo, subsidio o cualquier otro tipo de ayuda habría sido de echarse a temblar. Sin olvidar los dramas que viven a diario personas que no son noticia en los medios y que tampoco encuentran refugio en la economía sumergida.

El arte del engaño

Por las mentes de nuestros gobernantes fluyen cada día, infinitas variedades de engaños que se encuentran en las ingentes masas de datos, información y conocimiento que poseen.
Desde siempre he mantenido que esa información, la que no compromete a la seguridad del Estado, debería llegar al conocimiento de los ciudadanos, al fin y a la postre, serán ellos los beneficiarios o perjudicados. Como mantengo, así mismo, que la información que un ciudadano debe recibir es una condición sine que non para la democracia. Si nos hablan de la crisis económica, por ejemplo, parecería lógico que nos informaran, desde el principio, de los datos reales por escalofriantes que fueran. Ellos, los gobernantes, deben pensar que somos idiotas, que si conociéramos todos los datos, toda la información, todo el conocimiento, la gente saldría a la calle en tropel para correrles a garrotazos.

Tomás Gómez o el efecto de bola de nieve

Me comentaba esta mañana un compañero de trabajo, entre convencido y entusiasmado, si todo lo sucedido en las primarias para designar al candidato de la Federación Socialista de Madrid a la presidencia de la Comunidad Autónoma, no habría sido una operación muy estudiada de marketing, sabiamente diseñada por el aparato de Ferraz, para conseguir un efecto de bola de nieve.

Y me seguía argumentando. Date cuenta de los datos; Zapatero sabe que es un cadáver político, hoy mismo, el País publica una encuesta de intención de voto en la que el PP aventajaría al PSOE en 14 puntos de celebrarse hoy las elecciones. Una barbaridad de puntos y de votos. En Cataluña el PSC está en sus momentos más bajos, lo mismo

No os arriendo las ganancias

Adivino que una gran parte de mis lectores son jóvenes; tranquilos, no tengo ningún programa dónde quede reflejada vuestra edad, tiro de estadística que dice que la mayor parte de los lectores de blogs son jóvenes con edades comprendidas entre los dieciocho y los treinta y cinco años, y se me ocurre dedicaros este post escrito con mis reflexiones, con todo el cariño, pero además con una profunda amargura que me entristece y me apena.

Dentro de unos años, algunos de vosotros ocuparéis cargos de responsabilidad, sois la generación que nos reemplazará

Mobbing y Bossing

Recientes informes elaborados por el Instituto de Estudios Laborales de ESADE, afirman que el mobbing afecta al 3% de la población activa, una cifra que ronda las 500.000 personas. Otros trabajos anteriores hablan de más de un millón y medio de españoles que padecen hostigamiento laboral. Sea una cifra u otra estamos ante un problema que va en aumento y que según varios analistas pudiera ser el desencadenante del 20% de los suicidios que ocurren en nuestro país.

El mobbing o acoso moral en el trabajo se define como la situación en la que una persona, o en ocasiones un grupo de ellas, ejerce una violencia psicológica extrema de forma sistemática y recurrente, al menos durante 6 meses, sobre otra persona o personas, en el lugar de trabajo y con la finalidad de: