El común de los sentidos

Empiezo a escribir esta entrada recién iniciada la huelga general, no reflexionaré sobre si alcanzará un cierto éxito o un sonoro fracaso, tampoco sobre si es conveniente, teniendo en cuenta la fragilidad de nuestra economía, su convocatoria. Así mismo, no me extenderé preguntándome por qué se celebra hoy  y no antes de que el Congreso ratificara la aprobación de la Reforma Laboral, como hubiera sido lo deseable y oportuno. Todo eso ya lo he comentado en anteriores entradas. Hoy toca reflexionar, toca buscar los motivos del por qué hemos llegado a esta situación y a quienes debemos pedir las pertinentes responsabilidades.

Tener una buena dosis de sentido común no está en contradicción con la manera de gobernar de los políticos, ni con la capacidad de los empresarios para dirigir cualquier negocio, ni con la representación que se le supone, deberían tener unos líderes sindicales. El sentido común es un compendio de prudencia, lógica y valor útil. Y no nos engañemos, hemos llegado a esta situación por carecer de él.

Ante una crisis tan preocupante por sus cifras y un desempleo tan alarmante por su número no valen excusas partidistas, ni beneficios o dividendos ni organizaciones sindicales buscando la sombra del poder. Todo eso se aparca, se deja a un lado y se busca la aproximación usando el sentido común.

No se tiene un postgrado en sentido común, aunque reconozcamos que unos lo tienen más desarrollado que otros, ni hay un sentido común de izquierda o derecha, ni de empresario o trabajador, se tienen unos conocimientos, unas creencias compartidas por la comunidad y aunando esfuerzos y esos conocimientos, se llega al mismo tiempo, se llega al punto de encuentro.

No se ha empleado para luchar contra la crisis ni contra el desempleo por encima de todo lo demás, abandonando los intereses partidistas, los electoralistas, los económicos o los gremiales.

Si eres socialista y comprendes que para salir de la crisis se han de tomar medidas conservadoras, dimite y deja que otros lleven el rumbo, no pasa nada si dimites porque no puedes cumplir los compromisos que adquiriste, ya volverás cuando pase este momento, tus votantes e incluso los que no te votaron, te verán como un gran hombre de Estado capaz de sacrificarse por su país y volverán a votarte, y a llevarte de nuevo a la Presidencia. No estás usando el sentido común.

Si estás en la oposición y eres incapaz de responsabilizarte de algo, de esconder la cabeza bajo el ala, de no dar ideas ni apoyo, de estar esperando tu momento de gloria mientras el país se hunde, tampoco estás usando el sentido común.

Y qué decir, si hablamos de empresarios y sindicatos, vuestro comportamiento no ha sido un modelo de ejemplaridad, todo lo contrario, os habéis estado tirando los trastos más de dos años para al final y como resultado, estemos comenzando hoy 29-S una jornada de huelga. No habéis tenido conocimiento, ni lógica, ni valor útil, no habéis empleado el sentido común.

Todos sois los responsables, todos lo somos, pero vosotros vais en cabeza de carrera.

Buenas noches y feliz día