Un efecto positivo de la economía sumergida

Efecto positivo de la economía sumergida

Con el estallido de la crisis, el problema se ha agudizado. El motivo, la mala coyuntura que atraviesa nuestro país. Es cierto que el pueblo español está adormilado, como inerte, vacío, asqueado de sus políticos, harto de sus mentiras y de sus dispendios mientras los trabajadores están sufriendo un desempleo tan dramático como injusto. Que muchas empresas han cerrado y siguen cerrando por carecer de la financiación necesaria o, porque sus ventas, debido a la disminución del consumo interno, han bajado. Sin embargo, de todos los efectos negativos que produce la economía sumergida, que son muchos, y sobre los que los diferentes gobiernos no han actuado nunca de una manera firme y decisiva, hay uno positivo, porque positivo es que la gente pueda al menos comer.

Electores interactivos

"electores interactivos"

En 1949, en concreto el 8 de junio de ese año, se publicó la novela política 1984 de George Orwell. Una mordaz acusación contra el totalitarismo. La obra de Orwell exponía el caso de un gobierno que controlaba por completo todos los medios de comunicación, introduciendo los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano.