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La pobreza en España: cómo debería prevenirse

"ricos y pobres"

A partir de estos estudios se puede entender que aquellos países que tienen menor pobreza adulta e infantil son aquellos que facilitan la ocupación (incluyendo como ocupación remunerada labores realizadas por personas, predominantemente mujeres, que hoy no reciben ninguna compensación), unos salarios altos, un elevado nivel de protección social, extensos servicios de ayuda y apoyo a las familias, con transferencias públicas a aquellas personas que por circunstancias ajenas a su voluntad (como personas discapacitadas, o enfermos, o cuidadores de otras personas) no tienen una renta que les permita vivir con dignidad

Unas medidas, que aunque insuficientes, no son impopulares

"Medidas insuficientes"

A falta de un plan de choque contra el desempleo, las medidas anunciadas por Rajoy en el debate sobre el estado de la Nación, aunque insuficientes para relanzar nuestra economía hacia el crecimiento, no son impopulares. Lo que resulta difícil de entender es que en un país en el que uno de cada cuatro españoles vive en la miseria o lindando la exclusión social, no haya habido ninguna mención a ese doloroso drama de la pobreza y la desigualdad.

De oca a oca y tiro porque me toca

¿Qué es realmente lo que impulsa a un elector votar derecha o izquierda, nacionalismo o votar en blanco?

Cada uno de nosotros, tendrá una o mil razones para inclinarse por una de las formaciones políticas que concurren a las elecciones en nuestro país, o no. En el momento que se introduce la papeleta de su opción elegida en la urna, estará pensando que ha votado aquello que más le convence, más le apetece y hasta más le conviene. Y no se le podrá achacar, vote lo que vote, nada en absoluto. Con su libertad y con su reflexión así lo ha querido y así lo manifiesta.

Pero ¿votamos siempre la misma opción? Evidentemente sí lo hacen, aquellos que tienen bien asumido que su opción, independientemente de los votos que obtenga

Resumen 2010 – España

Termina un año 2010 convulso, contumaz y por otra parte nada tranquilo. La economía, sumida en una profunda crisis mundial y doméstica, incapaz de dar señales de la más mínima recuperación y con un horizonte en puertas nada halagüeño. Todo lo contrario, mostrando ya como ciertas lo que antes eran evidencias de que la crisis nos seguirá golpeando fuerte, agravado por la incertidumbre que supone no divisar ni de lejos el final. Agobiada además nuestra economía por la presión de los tiburones financieros, bajo los que se esconden grupos más poderosos que la mayoría de los gobiernos del planeta.

Millones de ciudadanos se ven incapaces de comprender lo que está pasando y sobre todo de saber cuándo terminará esta incertidumbre.